Dos asociaciones vecinales de la Ciudad presentaron cartas a las autoridades en las que expusieron su rechazo al Plan General de Desarrollo (PGD), el cual definirá las directrices de la Capital en los próximos 20 años. Una fue enviada a la Jefatura de Gobierno y al Congreso local por Fundación La Roma . En esta, reclamaron que el documento presenta falta de contenido verificable en materia de cartografía, capacidad de infraestructura, riesgo sísmico, orientación presupuestal, normas de ejecución e indicadores. Respecto al primer apartado, señalaron que el PGD no delimita centralidades, polígonos prioritarios, corredores o áreas de transformación asociadas a los objetivos del Plan. También cuestionaron que no se identifica un método teorizado que condicione las estrategias de densificación a la suficiencia de agua, drenaje, movilidad, equipamiento y servicios. De acuerdo con Fundación La Roma, el anteproyecto del PGD que se sometió a consulta contenía disposiciones que se anticipan a reformas aún no aprobadas. Esto incluye, por ejemplo, el elevar a rango constitucional las Casas de Gobierno, el programa Casa por Casa, las audiencias públicas y los recorridos o el rediseño de las Comisiones de Participación Comunitaria (Copaco). "Un instrumento de Planeación no puede reducir sus funciones ni anticipar los efectos de una reforma que corresponde al Congreso y, en su caso, al Constituyente Permanente. "Estas disposiciones deben reconocerse expresamente como propuestas no autoaplicativas, o retirarse del texto antes de la remisión", explicó. Integrantes de la Junta de Representación de la Coordinadora de Participación Comunitaria de la Demarcación Territorial Miguel Hidalgo también hicieron llegar una lista de observaciones sobre presuntas violaciones al proceso. Los Copacos expresaron su preocupación por la modificación en las facultades de las Comisiones, la creación de la nueva figura de Casas de Gobierno y la actualización de la Ley de Participación. "Las Casas de Gobierno tomarían de facto facultades que corresponden a las alcaldías, al encargarse de la articulación de servicios públicos, supervisar programas en curso y generar procesos de planeación participativa. "Lo mismo sucede en el caso de la planeación participativa, que corresponde a alcaldías y Copacos", expone la carta entregada. Ambas misivas se suman al cúmulo de oficios que han llegado a Donceles para resaltar inconformidades con lo propuesto por el Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva.

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