Según el Inegi, en septiembre los mexicanos necesitaron 4,951.66 pesos mensuales para adquirir la canasta básica de alimentos, bienes y servicios en zonas urbanas, lo que representa un aumento de 46.33 pesos respecto a agosto y un crecimiento anual del 4.4 %, superior al 3.5 % de inflación general. En áreas rurales el requerimiento fue de 3,553.70 pesos, con el mismo incremento anual. La canasta alimentaria alcanzó 2,590.61 pesos en áreas urbanas y 1,940.96 pesos en rurales, con aumentos del 5.5 % y 4.9 % respectivamente. Los precios de alimentos como cebolla, tomate y productos fuera del hogar mostraron incrementos del 89.8 %, 26.7 % y 5.8 %. Además, rubros no alimentarios como transporte público y educación también subieron, contribuyendo al índice de pobreza por ingresos.