El ejército israelí dispara sistemáticamente fósforo blanco, una sustancia incendiaria y prohibida que puede ser extremadamente dañina, sobre zonas pobladas del Líbano en su guerra contra el movimiento pro iraní Hezbollah, de acuerdo con expertos, grupos humanitarios y pruebas visuales recopiladas por The New York Times. En Nabatiyé, imágenes del pasado 30 de mayo en redes sociales y verificadas por el medio estadunidense, se puede apreciar el humo característico de esta munición tras la toma del castillo de Beaufort. La ciudad costera de Tiro además de las localidades de Qlayaa, Khiam y Yohmor, fueron blanco de estas municiones que frecuentemente son usadas por las fuerzas armadas de distintos países para que, luego de ocasionar incendios, las cortinas de humo les beneficien durante el combate. Su uso contra civiles o zonas pobladas viola el derecho internacional humanitario, remarcó el rotativo. En un comunicado, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sostuvieron que “al igual que muchos ejércitos occidentales”, las FDI también “poseen proyectiles de cortina de humo que contienen fósforo blanco, los cuales son legales según el derecho internacional. Estos proyectiles son utilizadas para crear cortinas de humo y no para atacar ni provocar incendios, y no están definidas legalmente como armas incendiarias”. El efecto de los proyectiles de artillería M825A1 (de 155 milímetros de fabricación estadunidense) recubiertos de fósforo blanco que usa Tel Aviv, genera humo blanco por un tiempo de entre 5 y 10 minutos. Una vez expuesto al aire, el químico reacciona espontáneamente y es complicado de extinguir. La asesora principal de Human Rights Watch en materia de armas, Bonnie Docherty, afirmó que “el daño que causa el fósforo blanco es terrible” porque las “quemaduras pueden llegar hasta el hueso”. Además, añadió, ocasiona “graves daños respiratorios e insuficiencia orgánica. Las heridas pueden reavivarse al retirar los vendajes y exponer los restos de la sustancia al oxígeno”. En el terreno, al menos tres militares, incluido un oficial, fueron abatidos cuando el ejército israelí atacó casi 150 posiciones del movimiento chiíta durante las últimas 48 horas en el sur del territorio libanés a pesar del supuesto alto el fuego en vigor. La “salvaje agresión israelí” alcanzó a un vehículo militar que circulaba por la carretera que enlaza las localidades de Khardali y Nabatiyé, precisó el ejército libanés en redes sociales. El presidente libanés, Joseph Aoun, condenó el ataque cuyas víctimas se suman a una lista de militares, civiles, niños, mujeres, paramédicos, rescatistas y periodistas que han derramado su sangre por la tierra del sur del país. El embate representa, una vez más, “una flagrante violación de la soberanía libanesa y del derecho internacional” que “se enmarca en la escalada de violencia que amenaza la estabilidad y la seguridad en el sur, a pesar de los esfuerzos de Líbano en las negociaciones con Washington para poner fin a los continuos ataques israelíes”, añadió. El ejército israelí aseveró que embistió un vehículo que se dirigía de forma sospechosa hacia sus soldados, en una zona de combates donde afirmó que Hezbollah está presente, e indicó que investiga el incidente. El último balance del ministerio de Sanidad libanés saldó en 3 mil 593 los muertos y 10 mil 990 los heridos en ataques israelíes desde que comenzó la ofensiva militar de Tel Aviv del 2 de marzo de este año.

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