El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volverá a ocupar un lugar destacado en la historia del país, esta vez fuera de la política. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció esta semana que la Casa de la Moneda de Estados Unidos comenzará a acuñar una nueva moneda conmemorativa de 1 dólar con el rostro del mandat ario como parte de las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia estadounidense.
El anuncio, realizado el pasado 15 de julio, provocó reacciones inmediatas tanto entre simpatizantes como entre críticos, quienes cuestionan si el diseño cumple con la legislación vigente sobre la representación de personas vivas en las monedas del país.
¿Cómo será la nueva moneda de Trump?
De acuerdo con el Departamento del Tesoro, la pieza tendrá en el anverso un retrato de Donald Trump acompañado por las leyendas: "Liberty" (Libertad) "In God We Trust" (En Dios confiamos) "1776-2026", en referencia al 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. En el reverso aparecerá el águila calva del sello presidencial junto con la inscripción "United States of America" y la denominación "One Dollar".
El diseño representa una modificación de un boceto difundido en octubre de 2025. Aquella propuesta mostraba a Trump levantando el puño junto a la frase "Fight, Fight, Fight" ("Lucha, lucha, lucha"), enulación del papel moneda producido por la Oficina de Grabado e Impresión. Sin embargo, el debate no termina ahí.
En 2020, el Congreso aprobó una ley que autorizó al secretario del Tesoro emitir monedas conmemorativas de 1 dólar por el 250 aniversario de la independencia, pero esa misma legislación establece que los diseños no deben representar a personas vivas.
Hasta ahora, el Departamento del Tesoro no ha explicado cómo se harmoniza el nuevo diseño con esa restricción ni ha respondido públicamente a las solicitudes de comentarios sobre el tema.
La Casa de la Moneda informó que comenzará a acuñar la pieza conmem orativa como parte de los festivos del 250 aniversario de Estados Unidos, aunque hasta el momento no ha detallado la fecha exacta en que las monedas entrarán en circulación ni el volumen de emisión.
Mientras tanto, el anuncio ya abrió un nuevo frente de debate político y jurídico en torno a una moneda que, antes incluso de llegar a los bolsillos de los estadounidenses, ya se convirtió en uno de los símbolos más controvertidos de las celebraciones del Semiquincentenario.